¿Qué puede aportar el Islam a la mujer occidental?

 por Z.Rabbani

Ante todo debemos prestar atención en que la genuina ley islámica difiere de lo que está en manos de la gente en nombre del Islam. Se debe estudiar el Islam a través de sus verdaderas fuentes y aprender el Islam del propio Islam.

A lo largo de la historia, los enemigos del Islam, a través de numerosos complots, han impedido la aplicación absoluta del Islam y lamentablemente, grupos de musulmanes ignorantes o mal informados, han colaborado con ellos, quizás sin mala intención.

Vamos a intentar responder desde esta página todos los aspectos y cuestiones que las lectoras nos vayan presentando para ir así esclareciendo esa imagen deformada que se tiene en occidente del status de la mujer en el Islam y sus derechos.

P: ¿Qué beneficios puede aportar el Islam a una mujer educada en occidente que desea encontrar un camino recto que la acerque a Dios?

R: El Islam es la primera religión que rescata y libera a la mujer de la opresión. El Islam aparta a la mujer de lo superfluo y la hace llegar a la libertad espiritual. La mujer puede conocer su real personalidad, puede conocer la rica cultura islámica, captar la superficialidad y lo tramposo de la cultura occidental, si se esforzara un poco en indagar sobre el Islam , especialmente en los aspectos de los derechos de la mujer. Lo que la mujer occidental debe tener en cuenta es, ser consciente de que muchos de los musulmanes no han conocido el Islam debidamente y lo practican de una manera ritual, por tradición, sin conocer sus significados. Es por este motivo que el Islam en occidente, en determinados aspectos, en especial en lo que se refiere a la mujer, no tiene una buena reputación.

P: Hay hombres que abusan de sus derechos en su familia, tratándola opresivamente. ¿Apoyan las leyes islámicas a las mujeres frente a tales hombres?

R: Naturalmente, en una sociedad islámica, también existen extremos y abusos, pero jamás debemos culpar al Islam de ello. El motivo fundamental de esto es la falta de conocimientos de la mujer respecto a sus propios derechos. A lo largo de la historia, los hombres enemigos y los colonialistas trataron de mantener a la mujer lejos del estudio y conocimiento. Lamentablemente, un grupo de desinformados y obstinados dentro de la sociedad islámica, ayudaron con este fin. Naturalmente, cuando la mujer no tiene estudios ni conocimiento respecto a sus derechos humanos e islámicos, muchos hombres se aprovechan de esta oportunidad y la oprimen.

No obstante, la justicia jamás permite a tales hombres seguir con su opresión y un gobierno islámico tiene la responsabilidad de defender a la mujer maltratada, pero lo fundamental es concienciar a la mujer, ya que mientras no exista un oprimido no hay un opresor, y al igual que el opresor tiene pecado, el oprimido también.

En el Islam, el hombre de ninguna manera tiene derecho a imponerle un trabajo a la mujer excepto en lo que se refiera a asuntos conyugales (intimidad), y esto tiene su razón de ser que explicaremos más adelante.

En otros asuntos, tales como la limpieza de la casa, cocinar e incluso amamantar y cuidar a los hijos, no puede obligarla a ello. Si la mujer hace ésto es por su propia voluntad, por lo tanto podría pedir una remuneración por ello, pero por supuesto, cuando la base de la familia se apoya en el amor y la cooperación, el hombre trabaja con amor y la mujer también así hace los trabajos de la casa; por amor a su esposo y porque, hacer los trabajos de la casa, es considerado como adoración a Dios y es recompensado por Él, porque lo hace como un acto recomendado en el Islam.

Respecto a las mujeres maltratadas, existe un sólo caso en el que simbólicamente es permitido. Según una aleya coránica, si la mujer, en lo que concierne a las relaciones conyugales, no responde al marido, el hombre para convencerla tiene algunos pasos a seguir: 1) aconsejar, dialogar. 2) separar su lecho de ella. 3) si no cede tiene permitido "pegarle", como se especifica en algunos hadices.

"Imam Sadeq (P) dice: ‘Este pegar debe ser con un cepillo de dientes y no tiene que dejar ninguna señal en su cuerpo, ni siquiera una marca roja y si ello sucediese deberá pagar un tributo por ello’"

Esta es una manera de actuar, que psicológicamente tiene un efecto positivo sobre muchas mujeres que necesitan sentir un grado de autoridad y poder por parte de su marido para así admirarles.

P: ¿No cree que la infelicidad de algunas mujeres dentro del matrimonio justamente radica en la incomprensión del hombre de sus necesidades que no se limitan a tener hijos y hacer las tareas del hogar?

R: Lo aconsejable es que tanto el hombre como la mujer antes del matrimonio, conversen para saber si son compatibles y afines entre sí. El matrimonio, según algunas aleyas coránicas, ha sido establecido para la tranquilidad y sosiego de ambas partes, la base es el amor y el respeto recíproco.

En realidad, cada uno elige el compañero/a para su vida. Nuevamente aquí se plantea el tema de que, la mujer que es desdichada en su matrimonio, debe buscar la raíz de sus problemas en ella misma; en desconocer sus propios derechos, de lo contrario no se hubiese casado con un hombre que no le dá lo que ella desea y no cumple con sus ideales.

EXTRAÍDO DE REVISTA KAUZAR Nº 2